viernes, 11 de marzo de 2011

Las flores de Getafe

No podemos negar lo bonita que está Getafe cada día, y es que a todos nos encanta verlo así. Yo sobre todo, tengo especial afecto por Getafe Norte, y en concreto a lo que viene a ser mi barrio, El Casar. Da gusto ver todo tan verde y ordenado, y más aún la parte de las colinas que crecen sobre la estación de metro. En invierno las hojas amarillas inundan las anchas avenidas y más adelante florecen sus almendros. En primavera, un reluciente sol baña cada calle con un acogedor resplandor dorado.

El Casar. tomada por mí.


Pero no podemos dejar que la naturaleza se encargue ella sola de decorar nuestro entorno urbano. Por eso desde el ayuntamiento se esfuerzan en mantener Getafe de una manera reluciente. En frecuenten entonces, que en los grandes bulevares de la zona norte se coloquen una serie de flores preciosas a pie de la carretera. Son flores realmente bonitas y agradables que le dan un toque excelente a las avenidas. Sin embargo es imposible encontrarte con la misma flor una o dos semanas seguidas.

Que nadie piense aquí que a la gente de Getafe le da por arrancar las flores bien para decorar las macetas de su casa o bien por simple gusto y vandalismo. Estos espacios donde son situados dichas flores no están acondicionados para albergar un sistema de riego, lo cual puede ser comprensible. Lo que no es comprensible es que cada vez que subas las avenidas te encuentres a tres o cuatro trabajadores del ayuntamiento (a los cuales hay que mantener con un salario) colocando estas florecitas. Sin recibir ni gota de agua y soportar el paso de los coches a diario, las pobres marchitan enseguida, pero eso no resulta ningún problema, rápidamente habrá alguien sustituyendo a las muertas por otras, otras que están destinadas a ir por el mismo camino.

Todos aquí somos conscientes del coste que supone comprar esas flores y los empleados que las trabajan, pero esto es un erre que erre. Sin ir más lejos, hoy mismo cuando subía de camino a la universidad había tres chicas con trajes verdes colocando unas cuantas de estas, y cuando baja tan sólo se encontraban un poco más adelante.

Si se hiciese una encuesta o un referendum habría una mayoría aplastante a favor de retirar las flores, porque la gente no es tonta y todo el mundo expresa su disgusto constantemente por ello. Una de las historias que corre entre los getafenses es la de que un familiar cercano de nuestro alcalde, el sr. Pedro Castro tiene una empresa de jardinería y se encarga de echarle una mano comprándole a éste las flores. Puede que sea una leyenda, pero es muy comentada entre la gente, y cuando el río suena...

En fin, parece que en Getafe va a haber flores para largo, que gran ejemplo de derroche y desperdicio se postra ante nuestros ojos. los impuestos de los ciudadanos se entierran en el suelo para ver como se pudren esperando a  ser reemplazados. No necesitamos esas pobres flores ¡Si Getafe está bonito igual!

No hay comentarios:

Publicar un comentario